Borrador charla crishom (actualizado con enlace a video final ya hecho)

  Hola, me llamo Victoria, soy madre trans y en la charla de hoy quería daros mi testimonio de vida y de fe y por otro compartir una serie de reflexiones con vosotros y para terminar podríamos hacer un turno de ruegos y preguntas. A mi la verdad es que me hubiera gustado ir presencialmente para también conoceros en persona y eso, pero las fechas no se han podido cuadrar y bueno ya habrá tiempo de ir a Madrid en otra ocasión. 

Mi historia testimonio en verdad es una historia de fe. Y con final feliz, de esas en las que la fe se ve recompensada, y la verdad en que en eso no dejo de darle gracias a Dios. Yo siempre creí en Dios, sabia que estaba ahí, lo sentía dentro de mi, desde pequeña. Incluso por algún tiempo estuve pensando en hacerme sacerdote, pero rápidamente lo descarte porque me di cuenta que yo no estaba hecha para la vida célibe. Pero estuve dándole vueltas al tema del protestantismo, por aquellos de los sacerdotes casados, o incluso cuando ya tuve clara que mi fe era católica, el diaconato. Con esto quiero decir que para mi la idea de Dios siempre ha tenido una presencia y una importancia grande en mi vida, no es algo que me haya venido ahora para nada y de hecho me sirvió para superar los momentos mas duros de mi transexualidad.

Yo empecé a vestirme de chica con unos 9 años, que me metía en el cuarto de baño, cerraba el pestillo y me ponía la ropa que mi madre había dejado en el cesto de la ropa sucia. Pero antes de eso yo ya me recuerdo jugando con unos 5 o 6 años con una maquina (un trozo de papel con botones dibujados) que me iba transformando en chica, ahora el pelo, ahora las manos, ahora el pecho... es uno de mis recuerdos mas tempranos. Al final mis padres me acabaron pillando y la verdad es que no se lo tomaron ni bien ni mal, simplemente no sabían que hacer. Concluyeron que aquello era una fase, que ya se me pasaría y que hiciera lo que quisiera pero que lo importante es que no se enterara nadie nunca y en general intentaron hacer punto ciego con respecto a las medias de mi madre que se rompían o desaparecían y ese tipo de cosas, invisibilizando mi sexualidad, como si no existiera. A mi personalmente lo que mas me dolía del asunto es que yo tenia un instinto maternal muy marcado, quería tener hijos, muchos hijos, pero lo veía como un problema sin solución.  Si me hacia trans no podría tener niños nunca, y si me casaba y tenia niños, no seria yo. Pensaba que tenia que elegir entre ser mujer o ser madre, y era un dilema mortal que torturaba mi alma. Respecto a mi relación con Dios, en un principio pensé que la transexualidad era una especie de prueba o tentación que me había puesto, a la que me debía resistir, pero en la que inevitablemente acababa cayendo una y otra vez. Ya con 18 o 19 años me acabe aceptando como travesti, pero para mi la transexualidad o el travestismo era una especie de castigo o losa que Dios me había puesto por alguna razón, quizás para compensar de alguna forma mi inteligencia (porque yo era una niña de todo sobres que se me daban muy bien las mates) y/o simplemente para ver como me desenvolvía con ella, en una especie de teatro de mi vida que desarrollaba para Dios. En esa etapa de mi vida, que duró mas de 10 años, yo creía en Dios y rezaba y hablaba con Él, pero principalmente para quejarme. ¿Por qué yo? Aun así me sentía querida por Dios, y de hecho sino hubiera sido por la fe, yo estaría muerta. Tenia pensamientos suicidas con frecuencia, porque a pesar de aceptarme a mi misma como travesti, no le veía sentido a nada, ni futuro, con esa dualidad mujer o madre que me parecía imposible de conseguir y la fe era lo único que mantuvo con vida en esos años. Fe en que habría algún motivo que se me escapaba para mi transexualidad, fe en que si Dios me quería así que algo pasaría, fe en que si me suicidaba iría al infierno de cabeza, así que el suicidio tampoco era una salida. Fe en que Cristo sufrió mucho en la cruz, y que la transexualidad era la cruz que yo tenia que sufrir.  Y también fe en que Dios me quería, en que lo sentía dentro de mi, y que todo de alguna manera tendría sentido, que Dios aprieta pero no ahoga, que no nos pone retos que no podamos resolver. Pero fueron años muy duros. Y sin fe de seguro que no lo hubiera logrado, pues fue con fe y casi no lo logro.

Se suicidan unas 10 personas al día en España, unas 3600 al año. Estoy segura que mucho mas del 1% que por proporción nos debería corresponder son personas trans, seguramente sea un 10 o un 15% puede que incluso mas. Eso significa que se suicida una persona trans al día en España, y puede que mas. Si yo me hubiera suicidado, no hubiera constado como persona trans, porque estaba en el armario y sin embargo me hubiera suicidado por eso mismo. Cuando alguien se suicida y no había motivo claro, todo le iba mas o menos bien en la vida, pensad armario. Los armarios matan. Matan con una fuerza que solo él que ha vivido dentro de uno puede ser testigo. Matan quitándote las ganas de vivir, de disfrutar una vida que no es realmente la que quieres, la que sabes que te corresponde. Matan haciéndote sentir culpable de vivir una doble vida, de ser una farsa, de engañar a tus amigos, a tus conocidos a todo el mundo al que ocultas tu verdadero yo dentro del armario. Matan y asfixian como autenticas cárceles que son, y por eso si queremos de verdad salvar vidas es fundamental que abramos armarios, que permitamos a cada persona vivir y expresarse como se sienta, que no sienta amenazada su seguridad, o su trabajo o su familia o amigos por salir del armario y expresarse tal y como es realmente. Pero todavía queda mucho por hacer en ese aspecto.

Yo por mi parte tuve suerte. Dios me sonrió y me protegió a pesar de mis dificultades. Conocí a una chica que me aceptó tal y como yo era, con mi travestismo/transexualidad que nunca le oculté, nos enamoramos, nos casamos, tuvimos hijos, pero el armario seguía ahí, asfixiándome. Sabia que si salía del armario la perdería, porque ella aceptaba esa parte en la intimidad, pero nunca en publico, y no quería perderla pero tampoco podía seguir con la farsa mucho más. Simplemente no podía. Ni por ella, ni por mis hijos, ni por nadie. El armario de más de 30 años en el que llevaba metida y todos los complejos, traumas y falsedades asociados a el me estaban asfixiando y afectando incluso a la salud. Empecé a tener crisis de ansiedad y problemas de equilibrio, donde todo empezaba a dar vueltas. Y nos acabamos separando. Pero aun no tenia claro que quería Dios de mi. ¿Debía salir del armario o era mi transexualidad la cruz que debía seguir sufriendo en silencio? Y entonces leyendo la Biblia me tropecé con la parábola de los talentos, una parábola que siempre me había llamado mucho la atención, pero que siempre había relacionado con mi inteligencia, que pensaba que era el talento que Dios me había dado y que debía usar, y que fue una de las principales razones por las que en su día me metí en la investigación, para aplicar ese talento para el bien de la humanidad, pero entonces me di cuenta que el verdadero talento que Dios me había dado y que mantenía enterrado era mi transexualidad, y que era ese el que debía sacar a la luz y usar. 

Y fue salir del armario y Dios no dejo de acompañarme, confirmándome que había tomado la decisión correcta. No tuve, pese a lo que temía, ningún problema en el trabajo, ni con amistades ni en la familia cercana, ni mis hijos. Es cierto que a algunas personas le costó procesarlo más que a otras, y que se equivocaban mucho con el nombre al principio, pero en general los grandes miedos y problemas que temía jamás se hicieron realidad. De hecho hasta me sorprendió la facilidad de alguna gente de aceptarme, y es que el problema de la transexualidad esta principalmente en nuestra cabeza, en la transfobia internalizada, en los traumas y complejos que genera. Pero no fue solo la ausencia de problemas, sino que Dios como de costumbre me sonreía y me hizo conocer a un montón de gente maravillosa. Al poco de salir del armario conocí a Icthys, una asociación católica de gente lgtb en mi propia ciudad, donde pude vivir mi fe de un modo mucho mas pleno, sincero y personal de lo que lo había hecho antes y también conocí a quien es ahora mi pareja, otra chica trans, cuando yo tras el divorcio no pensé que ya pudiera interesar a nadie, con mi edad, 3 niños y además siendo trans, esos complejos que todavía arrastraba a pesar de haber salido del armario. Porque salir del armario es solo el primer paso, es vencer el miedo y poder presentarte y vivir como eres delante de las personas que quieres. Pero después queda el paso de irte quitando poco a poco toda esa transfobia y homofobia internalizada que has ido acumulando a lo largo de los años. Y esto es algo que es muy gradual y que va transcurriendo a medida que vas pudiendo por fin vivir tu vida con naturalidad y te vas dando cuenta que no hay nada de malo o peor en tu genero o sexualidad, al contrario, que en muchos sentidos la transexualidad es un regalo, un autentico don de Dios. Y cuando lo vives como tal es cuando toda tu vida empieza a cobrar sentido y a brillar con una luz que ilumina a los que te rodean.

Para terminar me gustaria leer tres pasajes de la biblia. En primer lugar el de los talentos. somos fruto no esperado, Dios no castia somos nosotros lo que permanecmos en el armario. Y no todo el mundo puede salir de el, no son menos mujeres o hombres por eso. acepatte y quierete estes comoe stes, porque dios te quieres tal cual eres. Dios te hizo asi. Y si ves que es imposible salird el aramario no slagas y no te torutures por ello, durante 2000 años la mayoria de las personas lgtb tuvo que quedarse en su armario y no son menos lgtb por eso, si no se puede no se puede. Pero si crees que se puede pero te falta el empujucito final el decidirte, el ver si esto es algo de Dios o una tentacion del diablo, no dejs tu talento enterrado, te lo aseguro es de Dios. Desde que yo lo desenterre y sali del armario me he ido acercando a Dios mas y mas cada vez y si esto fuera algo del diablo eso no seria posible.


Corintios leer, fijaos que ya habia afeminados, transexuales en el siglo I, esto no es cosa de los ultimso 20 años, como dicen algunos, esto es de siempre, tan viejo y tan natural como el Sol. Lo vesi, estamos salvaos en Cristo. sean vcuales sean nuetsro pecados. voy a leerlo de nuevoe ntero. Este parrafo no es una conde na de la homosexualidad, al contrario. es solo una coleccion de pecados que san pablo cogio y lo que queria decir es que hicieras loq ue hoceiras


Bienaventuranzas porque todas las personas lgtb somo bienaventuardas, no se si lo sabiais. si, porque en la bienaventurazana hay un acluasula de indeminaciones, fjaros cuanto sabia el señor ue se me cometerian errores en su nombre qu epuso hasta clausula de indeminzacion, vamos a leerla, porque muchos dcien que se refieren a los que predican la palabra del señor, pero no es asi.














Como segunda parte de mi charla me gustaría compartir con vosotros una serie de reflexiones a ver que os parecen y también para abrir una especie de tertulia final de ruegos y preguntas.

En primer lugar el tema del perdón. Sabemos que debemos perdonar a los que nos ofenden y en general así lo hacemos, pero resulta muy curioso como normalmente nos es mas fácil perdonar a los demás que a nosotros mismos. La misericordia de Dios es infinita y lo perdona todo, pero aun así, incluso tras el perdón de Dios muchas veces seguimos lamentándonos por nuestros pecados, y es importante por ello también el perdonarnos por lo que hacemos, porque simplemente no somos perfectos. Es posible que el juicio final no sea mas que eso, el aceptar y perdonar nuestros propios pecados. Porque Dios en su infinito amor nos lo perdona todo, ¿pero seriamos capaces de aceptar ese perdón? Depende de lo que hayamos hecho, puede que no seamos capaces de aceptar su perdón una vez que su presencia nos haya abierto los ojos y el corazón de forma definitiva, y lo que antes quizás nos parecía un detalle sin importancia, ahora lo veamos en toda su realidad. Y eso seria el infierno, estar ante Dios, perdonado por Él, pero incapaces de aceptar ese perdón por la propia culpa de nuestros pecados. Si yo me hubiera suicidado y después hubiera visto todo lo que me esperaba, mis hijos por ejemplo, y que no existieron por mi error, ¿Cómo podría haberme perdonado a mi misma? Eso es el infierno. Así que es muy importante no juzgar, ni a los demás, ni a nosotros mismos, y perdonarnos nuestros errores así como se los perdonamos a los demás. Y sobre todo intentar no hacer cosas de las que no podamos arrepentirnos jamás, porque ahí esta el verdadero peligro.


En segundo lugar que la fe salva vidas, como la mía, que la fe da consuelo y esperanza, le da sentido a nuestras vidas, y sin embargo no todo el mundo tiene fe. La fe es un don de Dios, y algunos como los que estamos aquí la tenemos y otros simplemente no tienen. Y es una pena porque conozco mucha gente lgtb y heterosexual que lo pasa mal y a la que la fe le ayudaría, como me ayuda a mi. Se habla mucho de diversidad, pero cuando se hace normalmente nos referimos a las personas inmigrantes, o lgtb o discapacitados, pero para mi la verdadera diversidad es la fe. Las personas con fe somos todos uno en Cristo, tenemos un apoyo, una guía, algo que da sentido a nuestras vidas. Las personas sin fe no. ¿Puede haber mas diversidad que sentir o no a Dios en tu corazón? en comparación con eso, la diferencia entre el color de piel, la orientación sexual o cultura es algo completamente trivial, la verdad.


En tercer lugar la diversidad. La creación es diversa de una forma que a nosotros meros mortales se nos escapa. Pero solo en escarabajos hay mas de un millón de especies distintas ¿hacia falta un millón de escarabajos distintos? ¿Hacían falta todas las culturas, religiones, lenguas, y orientaciones sexuales del ser humano? Con solo una lengua, una religión, una orientación y dos géneros nos apañaríamos mucho mejor ¿verdad? Y sin embargo nos olvidamos que fue el propio Dios el que según la Biblia hizo aparecer todas las lenguas y culturas de una sola. Es el propio Dios, que es tres personas en una, no lo olvidemos ¿puede haber mayor diversidad que ser tres personas en una? el que quiso conservar toda la diversidad de especies de la tierra, incluido ese millón de escarabajos distintos, y Él que en su símbolo, el arco iris, expresa la variedad y diversidad de todos los colores. No sé por que la creación es tan diversa, por que hay gente con fe y sin fe, miles de culturas y lenguas, cientos de religiones, muchas de ellas cristianas y gran variedad de orientaciones sexuales y de genero. Incluso dentro del catolicismo hay distintas espiritualidades, ignaciana, franciscana, dominica, saleciana, etc.  Y ninguna es peor o mejor que la otra. Está claro que Dios adora la diversidad, porque Él es diversidad en si mismo, siendo tres personas en una. Y nosotros debemos aceptar esa diversidad intrínseca de la creación, aunque no la comprendamos, porque esta claro que es parte del misterio de Dios. La única explicación que se me ocurre es que estamos aquí para amar, comprender, aprender y escuchar del otro, del prójimo. Y para eso es importante que el prójimo no sea igual a mi, porque no se trata de amar y aceptar y aprender del que es igual a mi, sino del que es distinto de mi. Del que es distinto de mi puedo aprender mucho más, y la verdadera prueba de amor al prójimo es amar al prójimo por muy distinto que sea de mi, como hizo el samaritano. Si todos tuviéramos una sola lengua, una sola cultura y religión, una sola orientación. ¿Dónde estaría el otro?

Por último me gustaría terminar hablando sobre lo importante que es tender lazos entre nuestra propia espiritualidad individual y la religión, porque sin una no se entiende la otra. Las personas lgtb tendemos a vivir nuestra propia espiritualidad de una forma aislada y personal, para evitar repetir malas experiencias y rechazos que sin duda la mayoría hemos sufrido. Pero una espiritualidad vivida en soledad con Dios, sin compartir con nadie es una espiritualidad limitada, que no se derrama en los demás y que tampoco se alimenta de ellos. Dios es amor y el amor en soledad no tiene sentido. Por eso una espiritualidad para ser plena debe vivirse en comunidad, compartirse con los demás, y hay es donde entra la religión. Tengo escrito que sin el espíritu el amor es pequeño. Y es una verdad tan grande que no se como expresarla de otra forma. Dios es amor y tomarlo en eucaristía y rezarle y tenerle presente en nuestras vidas nos hace estar mucho mas cerca de el, y cuando lo notamos cercano nuestro corazón se acrecienta y el amor hacia los demás es que nos sale solo, y además en cantidades inimaginables. Y sin embargo cuando nos alejamos de Él, aunque sea solo temporalmente, nuestro amor disminuye y a veces cuan rápidamente. Sin el espíritu el amor es pequeño. El amor proviene de nosotros, pero sobre todo de Dios, y por eso cuando estamos lejos de Él simplemente no nos sale amar con la naturalidad que nos sale cuando lo tenemos cercano a nuestro corazón. Y para no olvidar estas y tantas pequeñas cosas es importante vivir nuestra espiritualidad en comunidad, y no en soledad, para que el resto de miembros nos las puedan recordar de cuando en cuando. Y para a su vez recordárselas nosotros, y en definitiva aprender y conocer del otro, amándonos unos a otros en comunidad.


¿Es el evangelio una buena noticia para mi?

 


PD Creo que seria bueno dejar aqui el enlace a como salio el video y tambien al post video que hice esa misma noche

https://crismhom.org/victoria-la-buena-noticia-del-evangelio-para-una-madre-trans-con-tres-hijos/


https://www.youtube.com/watch?v=5Axef_iipfc&t=161s










 

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